Escribir no es imponer una forma de expresión a una materia vivida. La literatura está al lado de lo informe, de lo inacabado... Escribir es un asunto con el devenir, siempre inacabado, siempre en curso, y que desborda cualquier materia vivible o vivida.
Gilles Deleuze
Escribir...
Esta semana mi amiga María me ha regalado esta hermosa libreta verde, sin ser ni mi cumpleaños, ni Navidad; quizás por eso seguro que recordaré siempre este maravilloso detalle. Sé que recordaré lo que estaba haciendo en el momento en que me dijo: "¡Mira lo que ha llegado para ti!" Es algo material, sí, pero lo emocionante es lo que lo rodea, la persona que te lo entrega, su intención de hacerte feliz, su pensamiento hacia ti. Es una libreta preciosa, pero lo más precioso es el cariño con el que venía envuelta. María acompañó su regalito con un: "Para que la llenes de cosas bonitas". Y hoy la he estrenado, comenzando con ideas para esta entrada. Creo que será bonita, amiga.
Estos días atrás varias personas me han regalado libretas; mi Yoyito también me regaló una hermosa libreta azul, por ejemplo. Las libretas y los cuadernos se me agolpan desde hace un par de años, lo cual es un indicador de cómo la pasión por escribir está creciendo en mí como las magdalenas en el horno que he hecho esta tarde con mi hija, y los que me rodean lo saben.
De detalles hermosos y del amor por la escritura trata esta entrada.
Escribimos en la oscuridad, sin mapas, sin brújula, sin señales del camino. Escribir es flotar en el vacío. Rosa Montero.
Hace tiempo que buscaba un tema para escribir una entrada en mi blog -mi blog que, en muchos sentidos, está compuesto de trozos de mi mente plasmados en letras- pero no había forma de encontrarlo. He leído muchísimo últimamente, pero ningún libro ha pasado mi propio filtro para dedicarle una entrada: deben atravesar mi alma. Y no es que no me hayan gustado... He leído "La soledad de los números primos" (Paolo Giordano) que tiene una prosa maravillosa y una historia digna de leer, aunque para mí su final no le hace justicia. He disfrutado una barbaridad con "Corre, Conejo" (John Updike); me ha encantado la historia de "Conejo" Armstrong y la forma de escribir de Updike pero no me ha inspirado una entrada... ¡Mecachis! Ahora tengo entre manos a "Ulises" que me está encantando, alucinando, fascinando... Todo se andará.
Entonces, ¿sobre qué escribir? Hoy sentía esa necesidad imperiosa... Escribir sobre cualquier cosa pero ponerme a juntar palabras y escribir, escribir, escribir. Así pues ¿porqué no escribir sobre escribir?
Estoy segura de que los amigos que lean esta entrada (¡gracias por ser tú uno de ellos!) y que dediquen parte de su tiempo a escribir comprenderán esa sensación que tengo de necesitar traducir en palabras mis pensamientos, mis ideas, mis "cosas". Y es que cuando acabo algo (un artículo, un relato, un microrrelato) ya estoy pensando en lo siguiente. Nunca antes mi mente había "maquinado" tantas cosas a la vez. Y hasta que no lo dejo salir, hasta que no encuentro el momento -las ocasiones más frecuentes ya cansada y con el reloj traspasando las horas de mañana- no llega la tranquilidad que a veces dura siquiera un instante.
Escribo para que la muerte no tenga la última palabra. Odysséas Elytis.
Evidentemente, nunca seré una escritora famosa, ni tengo el don de los grandes narradores, seamos realistas, y además tampoco lo pretendo. Sin embargo, me fascina esa frase de Elytis. Todos los que escribimos, seamos conscientes o no de ello, estamos dejando un hermoso legado a nuestros hijos, a nuestros sobrinos, a los niños que vienen detrás de nosotros. Me emociona pensar que algún día, cuando sea mayor, mi hija leerá las cosas que su madre escribía y deseo que comprenda que yo no sólo era su mamá, y la pareja de su papá, sino también una mujer con ideas propias, con emociones, sensaciones, pasiones que a veces sólo era capaz de plasmar poniendo una palabra detrás de otra. Ojalá lo que he escrito, lo que escribo y lo que escribiré le ayuden a comprender mejor su propia existencia.
Escribimos y leemos poesía porque pertenecemos a la raza humana, y la raza humana está llena de pasión. El club de los poetas muertos. Peter Weir, Tom Schulman.
Una de las mejores películas que nos ha dejado el cine también explica a las claras los motivos que me mueven a leer y a escribir. No puedo dejar de pensar en esta escena cuando reflexiono sobre mi amor hacia la literatura en el más amplio de los sentidos... Al igual que el profesor Keating, tengo la absoluta certeza de que las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo.
Escribe para ti mismo, recogido, asombrado. Jack Kerouac.
Kerouac nos regaló una de las frases que intento tener en mente siempre... "Escribe para ti mismo, recogido, asombrado". Quizás en esta entrada es en la que más lo estoy poniendo en práctica. Hoy escribo por la sencilla y simple razón de que necesito hacerlo, calmo mi propia ansiedad, asombrada por ello, incluso aunque nadie lo lea. Son muchos los escritores que nos aconsejan eso mismo tomando la forma de sabios "Pepitos Grillos": escribe para ti, escribe lo que te gustaría leer, construye el libro que te gustaría tener en las manos, escribe y que no te importe lo que los demás piensen.
Escribo por el mismo motivo que leo: porque me hace feliz, al igual que los pequeños detalles de la gente que quiero, de la misma forma que me embobo con los amaneceres o disfruto haciendo magdalenas con mi hija, de la misma manera que me encanta el calor de una vela cuando trabajo o escuchar el sonido del mar con un libro en las manos.
¡Oh, mi yo! ¡oh, vida!
de sus preguntas que vuelven,
Del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios,
De mí mismo,
que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
De lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
De los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, Oh, mi yo, Oh, vida ?
Respuesta
Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que
puedes contribuir con un verso.
WALT WHITMAN
Gracias por haber llegado hasta aquí. Gracias, siempre.
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