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| Autor desconocido. |
«Dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo». Víctor Manuel.
Nos han robado los abrazos, nos están robando los afectos, los consuelos, los apoyos... Solo nos quedan las palabras, que ahora me resultan insuficientes... Por eso hoy denuncio que me han robado a manos llenas y lo peor es que no he sido capaz de defenderme. El ladrón ha sido sigiloso pero no por eso menos dañino, cruel y voraz.
Nos engañan diciéndonos que los guardemos (juntos con los besos) para cuando acabe la pandemia. ¿Qué absurdo engaño es ese? Los abrazos no volverán porque no hay uno igual a otro. Los abrazos son momentos exactos, son ese instante preciso, esa ola que se acerca y se aleja, y es justo ese momento, ese abrazo, el perfecto, el adecuado en esa ocasión, es ese y no otro, y esos se han perdido, nos los han negado.
Me han robado los abrazos que debería haberle dado a D. junto con mis llantos. D. la amiga, la compañera perfecta, la mujer discreta y trabajadora, mi apoyo, mi confidente, azotada por una crueldad de la cual desearía que pudiera despertarse y, junto con ella, todos los que la queremos. No me alcanzan las palabras para expresarle mi apoyo, mi pena... No hay letras que sustituyan los abrazos que se merece, ni las lágrimas que tendría que haber llorado a su lado. No sirven ni los emoticonos, ni los audios, ni nada de los sucedáneos que nos venden... Yo quiero abrazarla y decirle al oído que aprenderá a vivir de nuevo, que volverá a sonreír y que yo estaré a su lado. No sabe que no se me va de la cabeza y que ojalá pudiera hacer algo por paliar su pérdida. Te quiero tanto, amiga, solo puedo escribir y esperar al abrazo, que será diferente pero será nuestro y fuerte, como tú, D.
Me han negado los abrazos que se merece M. M. es preciosa por dentro y por fuera, un ejemplo de amiga y compañera. Compartimos tantas cosas: nuestro amor por la lectura, por la escritura, por las conchas de mar, incluso nuestro acento y origen. M. tiene una actitud ante la vida que me ha enseñado muchas cosas... Sé que esa visión la va a ayudar a superar su pesadilla personal; parece que era poco una pandemia para ella que la vida le ha traído otra prueba gigantesca. Sé que ella, con sus preciosos rizos que parecen dibujados con pastel, va a superarlo, que dentro de poco volverá a bailar, a escribir, y a disfrutar de la vida como ella sabe. Y nos veremos pronto, y hablaremos de todo y de nada, y te recordaré que somos compañeras pero también amigas, y que estoy a tu lado en este camino y siempre.
Han desaparecido los abrazos que tendría que haberles dado a L. y a J. Cuántas veces los hemos pospuesto... No están las visitas permitidas, estamos en cuarentena, no nos dejan salir, está muy débil, mejor cuando esté más fuerte,... L. y J., esos padres que, como ninguno de nosotros, no se habrían imaginado lo que podrían aguantar por un hijo. ¡Cuánto esperamos ese reencuentro! ¡Qué ganas de que todo pase! ¡De ver a los niños jugar y de que todos les observemos tranquilos! Llegará ese día, estoy segura. Os queremos mucho, y os abrazaremos con todo el amor que os merecéis.
Me han robado otros muchos abrazos, quizás menos intensos, pero eran míos y los quiero, como el de mi abuela que cumplió 90 años (y que tendríamos que haber celebrado todos en familia) o el de mis padres por mi cumpleaños. Cuánto os echo de menos.
Hoy necesitaba gritar esta denuncia, esta frustración gigantesca por no poder estar al lado de las personas que quiero y que están viviendo un sueño oscuro dentro de esta tragedia que nos asola. Sé que el tiempo es nuestro único aliado para todo, pero ojalá estas palabras, además de llegarles a mis amigos, sirvan para que nos demos cuenta de lo que nos jugamos en esta desescalada; si nos confiamos seguirán robándonos a nuestros seres queridos, y yo tengo tantas ganas de abrazarles... Me niego a que me sigan dejando sin mis momentos, incluso los malos, porque son míos y yo quiero vivirlos al lado de los que quiero.
Cuidaros mucho.
Dedico especialmente estas palabras a D., a M., y a L., y a todas mis mujeres de mil batallas, mujeres valientes. «No te sientas sola, contigo estoy».

Lo ves,escribes verdades con esa forma poética,y son verdades durísimas, un orgullo poder compartir apellido y sangre ,gracias por plasmar sentimientos tan de todos ,con tanta facilidad un abrazo mujer valiente
ResponderEliminarMuchas gracias, en los últimos tiempos solo puedo escribir de lo que siento. En estos tiempos en los que la realidad supera tanto a la ficción, no hay ficción que quiera escribir. Un abrazo y gracias, siempre.
ResponderEliminarComo siempre, Mery, pones el dedo en la llaga. Sin guante ni nada. Y lloras amargas lágrimas, sin mascarilla ni pantalla, reclamando lo que es tuyo por derecho...
ResponderEliminarEs complicado ese dolor,esa queja, cuando el culpable es un virus... Aparte de las decisiones políticas,obviamente.
Y es verdad quetendemos a consolarnos pensando que ya daremos esos besos yabrazos pendientes, pero es mejor mentalizarse de que no, porque ese abrazo concreto, ese que un amigo necesitaba en un preciso momento de tristeza o desconsueli, ya no podremos dárselo.
O no podremos recibirlo.
Vendrán más, pero esos ya no.
Vendrán más... Pero muchos se han perdido y me da coraje que nos lo traguemos y no salgamos a protestar por ello. Nos roban lo más importante y no nos quejamos, pues yo protesto!!😢❤️
EliminarCuanta razón, cuantos sentimientos guardados para cuando se vaya el bicho que como bien dices serán devueltos pero ya no de la misma forma... Porque como siempre digo los besos que no se dan son besos perdidos. Maravilloso como siempre María, gracias por darle voz y visibilidad a esta frustración. Besos y abrazos amiga, Eli.
ResponderEliminarGracias por leerme, Eli. Lo que me preocupa es la relajación excesiva, porque como haya más repuntes volveremos a encerrarnos, y que difícil será. Gracias por tus palabras bonita mía. Muchos besos. ❤
Eliminarcomo no compartir frustración por un mundo que nos enseña (nos obliga) a cambiar cantidad (años, meses, días, horas aunque sea vegetando) por calidad (abrazos, besos sin miedo, vida de verdad), yo no lo puedo ver de otra manera pero ese es mi "pedo"... te dejo con una frase que leí esta mañana y que creo super potente "En un mundo en el que la virtualidad se toma como realidad, no es lo real lo que se opone al simulacro, es la ficción como invención del mundo"
ResponderEliminarHola, primo, no puedo estar más de acuerdo. Desde luego que la frase tiene su miga. Yo lo que más estoy sufriendo en estos tiempos es no poder estar presencialmente con los que quiero, no tener esa elección en algunos momentos, como ahora mismo, con una amiga ingresada. Es difícil resignarse a ello. Un besote gigante, gracias por leerme y comentar.
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